A medida que el Mundial de Fútbol 2026 se acerca, los peruanos se preparan para vivir este evento de diferentes maneras, según un estudio de Ipsos. Este fenómeno global divide a la audiencia en diversos perfiles que reflejan la variedad de intereses y prioridades dentro del país.
El Espectador Social emerge como un grupo único entre los peruanos. A pesar de no ser apasionados del fútbol, este 22% del público consume algunos partidos por motivos sociales, priorizando la camaradería sobre el deporte mismo. Sus vivencias giran en torno a espectáculos colectivos donde predomina la conexión humana. Por otro lado, el Seguidor Selectivo, que comprende el 15% de espectadores, privilegia la calidad antes que la cantidad. Este colectivo se sumerge principalmente en los momentos más emocionantes del torneo, optando por seguir únicamente los partidos que marcan la historia, como los octavos de final y las fases posteriores.
Con una devoción por momentos específicos, el 15% de los Espectadores de Momentos Clave sintonizan principalmente para las ceremonias de apertura, clausura y finales del torneo, buscando las escenas más emblemáticas que el Mundial tiene para ofrecer.
No se puede ignorar al Fanático Total. Este grupo, que representa el 12% de los encuestados, no se pierde un solo partido, deleitándose con cada instante del torneo. Para ellos, la Copa del Mundo trasciende a ser simplemente un evento y se convierte más bien en un compromiso donde todos los encuentros son valiosos.
Es fundamental reconocer a los Seguidores por Afinidad, quienes constituyen el 9%, y a aquellos que no ven el torneo, que suman otro 24%. Los primeros muestran lealtad a equipos específicos, conectándose emocional y culturalmente con los grupos que apoyan.
Además de ser un acontecimiento deportivo y social, el Mundial también es un poderoso estímulo económico. Se prevé que impulsará el consumo de productos y la adquisición de bienes, como televisores y equipos de sonido, debido al deseo de vivir una experiencia más inmersiva viéndolo desde casa.
Al considerar estos perfiles, las marcas y empresas poseen una oportunidad única para ajustar sus estrategias de marketing, logrando resonar con cada tipo de espectador. Al comprender a estas audiencias, se puede producir contenido relevante y experiencias atractivas que se alineen con sus intereses y motivaciones individuales.