"Me ayudó mucho entrenar en Argentina, el tener más roce internacional. Ser peleador no es fácil", finalizó Sarria, padre de un niño. A su lado sonríe tímidamente Alejandro Berrocal, que en la misma velada venció por KO al argentino Alejandro "El Maldito" Pereyra, arrebatándole el cinturón mundial de K1, una variante del kickboxing.