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Concertación o retroceso

“Si en los próximos meses el enfrentamiento se impone al entendimiento, el turismo volverá a ser golpeado y el sur será nuevamente el principal perjudicado”.

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"¡Han pasado seis años desde el COVID y aún estamos al 78%! La primera mitad de 2026 tampoco ha sido auspiciosa: cero crecimiento y cero nuevos empleos".
Fecha actualización:
14/06/2026 - 07:00
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La segunda vuelta terminó. Discutir quién ganó aporta poco. Lo responsable es esperar que las autoridades electorales hagan su trabajo y respetar los resultados. Lo que sí queda claro, una vez más, es que seguimos siendo un país dividido.

Por eso, el primer deber no solo del próximo gobierno, sino de todos como sociedad, es generar espacios de concertación. Más allá de quién apoyó al candidato A, B o C, la inmensa mayoría de peruanos anhela lo mismo: seguridad, mejores servicios públicos, infraestructura, crecimiento económico y oportunidades para progresar.

La confrontación es mala aliada y peor consejera. El turismo ha sufrido sus consecuencias durante los últimos años. Tras una pandemia devastadora que dejó al sector en cuidados intensivos, vino un gobierno sin norte que, lejos de impulsar la recuperación, la frenó. Después llegó lo más duro: golpe de Estado, protestas y una ola de violencia que paralizó el circuito turístico del sur. La actividad se desplomó. Miles de familias —especialmente en la región sur— vieron afectados sus ingresos y empleos. Si en los próximos meses el enfrentamiento se impone al entendimiento, el turismo volverá a ser golpeado y el sur será nuevamente el principal perjudicado.

El último lustro ha sido un periodo perdido para el sector. Cerramos 2025 con un millón menos de visitantes extranjeros vs. prepandemia. ¡Han pasado seis años desde el COVID y aún estamos al 78%! La primera mitad de 2026 tampoco ha sido auspiciosa: cero crecimiento y cero nuevos empleos. Lo paradójico es que la demanda existe. Simplemente, no estamos corriendo la ola. Mientras tanto, los principales países turísticos de la región, que hace tiempo superaron sus cifras prepandemia, continúan creciendo.

No hay tiempo que perder. Necesitamos corregir el rumbo. Pero eso solo será posible si dejamos atrás la confrontación. Gobierno central, gobiernos regionales, municipios, comunidades, empresa privada y sociedad civil tienen que sentarse en la misma mesa. No necesitamos pensar igual. Solo necesitamos entender que divididos perdemos todos.

El Perú tiene ventajas extraordinarias: una oferta turística única, riqueza cultural, biodiversidad, reconocimiento internacional. Pero en un entorno de inestabilidad, ese inmenso potencial se queda solo en eso, en potencial. Hoy toca construir puentes. Porque el Perú que todos queremos es mucho más parecido de lo que nuestras diferencias políticas nos hacen creer.

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