La reciente propuesta de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), que permite que bancos, cajas y compañías de seguros participen en el Sistema Privado de Pensiones (SPP) como Empresas Administradoras de Fondos (EAF), marca un paso importante hacia un modelo previsional más moderno, competitivo y beneficioso para todos los trabajadores.
¿Qué significa esto en la práctica? Que ya no solo las AFP podrán administrar los fondos de jubilación. Con la entrada de nuevas entidades, se abrirá el mercado a más opciones para los afiliados, lo que se traduce en competencia real, y cuando hay competencia, todos ganamos: las empresas deben ofrecer mejores precios, servicios más eficientes y productos más innovadores para atraer y retener a los clientes.
En los últimos años, la experiencia ha demostrado que la competencia reduce costos. Por ejemplo, cuando se implementó el mecanismo de licitación de nuevos afiliados, las comisiones que cobran las AFP bajaron de forma considerable. Ahora, con más jugadores en el mercado, este efecto podría profundizarse, logrando que los trabajadores paguen menos por la administración de sus ahorros y obtengan mejores rendimientos en el largo plazo.
Pero no solo se trata de precios. Las EAF —bancos, cajas y aseguradoras— podrán ofrecer servicios distintos y complementarios. Los bancos y cajas, por ejemplo, cuentan con una red de agencias y plataformas digitales que llegarán a más peruanos, incluyendo trabajadores independientes y microempresarios. Las aseguradoras, por su parte, tienen gran experiencia en la gestión de riesgos y en el pago de rentas vitalicias, lo que puede mejorar la etapa de jubilación al ofrecer opciones más flexibles y seguras.
El proyecto de la SBS también incluye instrumentos sólidos para proteger a los afiliados. Cada fondo seguirá siendo independiente del patrimonio de la empresa que lo administra, y las EAF deberán cumplir exigentes requisitos de solvencia, transparencia y buen gobierno corporativo. Esto garantiza que los ahorros de los trabajadores estarán siempre resguardados y que las decisiones de inversión se tomen con responsabilidad.
La apertura del sistema, además, fomenta la innovación. La incorporación de entidades con mayor capacidad tecnológica facilitará el desarrollo de herramientas digitales para comparar comisiones, rentabilidades y servicios, ayudando a los afiliados a tomar decisiones más informadas. También impulsará la educación financiera, un aspecto clave para que cada persona pueda planificar mejor su futuro previsional.
En resumen, la propuesta de la SBS representa una oportunidad para construir un sistema de pensiones más justo, accesible y eficiente. Más competencia no significa menos control, sino más opciones, mejores servicios y mayores beneficios para todos los trabajadores. Un modelo previsional sólido y transparente es esencial para garantizar que el esfuerzo de hoy se convierta en una vejez digna y tranquila mañana.