Uno de los agresores, filmado justificando tranquilamente la matanza al lado del cuerpo y con un cuchillo de carnicero en sus manos ensangrentadas, fue identificado por conocidos como Michael Adebolajo, un británico de 28 años convertido al islam. El ataque fue tan frenético que algunos testigos pensaron que se intentó decapitar a la víctima.