Los peruanos se enfrentan a las elecciones en medio de una gran paradoja. A pesar de la multiplicidad de opciones, la mayoría no sabe por quién votar y, al mismo tiempo, le inquieta saber quién podría ganar. O, para ser más sinceros, quiénes podrían pasar a la segunda vuelta, que es donde tendrán que optar por su “mal menor”.
La revisión de lo que ocurrió en las últimas cinco elecciones presidenciales nos ayuda a entrever el comportamiento del electorado en los 30 días previos a la votación:
-En 2001, Alejandro Toledo mantuvo el liderazgo hasta el final, pero Alan García logró superar en los últimos días a Lourdes Flores y quedar en segundo lugar.
-En 2006, Ollanta Humala lideró la intención de voto para ganar la primera vuelta, pero Flores fue nuevamente superada por García en el tramo final y este logró derrotar a Humala en la segunda vuelta.
-En 2011, Humala, que iba cuarto un mes antes, pasó a la punta en dos semanas, desplazando a Toledo que cayó al cuarto lugar. Keiko Fujimori se mantuvo siempre en segundo puesto y así terminó en la segunda vuelta.
-En 2016, Fujimori lideró con amplia ventaja. Verónika Mendoza estuvo a punto de pasar al segundo lugar, pero al final Pedro Pablo Kuczynski mantuvo su segunda ubicación y derrotó, ajustadamente, a Fujimori en la segunda vuelta.
-La elección más atípica fue la de 2021, en medio de la pandemia. Un mes antes de las elecciones, Yonhy Lescano y George Forsyth encabezaban la intención de voto. En votos válidos, Castillo tenía 3.7% el 11 de marzo. El 24 de marzo registró 5.7%. El 31 de marzo llegó a 7.9% y se produjo un múltiple empate entre los siete principales candidatos. Finalmente, según los simulacros de Ipsos, el 7 de abril pasó adelante con 12.7% y el 10 de abril, víspera de las elecciones, llegó a 14.8%. Fujimori terminó en segundo lugar. (Ver lámina). Como se sabe, en la segunda vuelta se produjo un virtual empate que se definió por décimas a favor de Castillo.
Qué nos dejan estas experiencias:
a) En tres de las cinco últimas elecciones el ganador de la primera vuelta iba en primer lugar en las encuestas un mes antes. En las otras dos ocasiones fue un candidato que no estaba en los primeros lugares quien atropelló y llegó primero al final.
b) Solo en una de las cinco últimas elecciones quienes estaban en los dos primeros lugares en intención de voto un mes antes llegaron ambos a la segunda vuelta.
Lo que viene ocurriendo en los últimos meses en la intención de voto de la población total es desconcertante por su aparente estabilidad:
-Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori están virtualmente empatados en la punta, pero con apenas 10% a 12% de la intención de voto.
-En el segundo pelotón (4 a 7%) aparecen también en un virtual empate Carlos Álvarez, Alfonso López-Chau, César Acuña y, recientemente, Wolfgang Grozo. En algún momento también estuvo en este grupo Mario Vizcarra, pero este ha mostrado una tendencia declinante. En cambio, entre los demás, ninguno ha tenido todavía tres mediciones seguidas de crecimiento significativo, como para hablar de una tendencia al alza.
-En el tercer grupo (2 a 3%) se distinguen varios excandidatos presidenciales, exministros y congresistas que hasta ahora no han logrado despertar mayor entusiasmo, pero todavía no se les puede descartar. En la historia de la democracia peruana ha habido dos casos de candidatos que crecieron aceleradamente en las últimas semanas desde el 3% hasta la victoria: Alberto Fujimori en 1990 y Pedro Castillo en 2021, a quien más de uno quiere emular, empezando por Roberto Sánchez, sombrero incluido.
-La gran incógnita es por quién se inclinarán al final los que declaran que quisieran votar en blanco o nulo o no indican una preferencia a los encuestadores. Entre unos y otros, más de 30% de los electores.
La presencia en redes sociales puede dar señales, no necesariamente concluyentes. Algunos candidatos han tenido muchas visualizaciones y “likes” gracias una inversión cuantiosa, pero esta se ha traducido poco en intención de voto.
Un mejor indicador del interés que despiertan los candidatos son las búsquedas espontáneas en Google. En ella han tenido buen desempeño los punteros López Aliaga y Fujimori, pero también López-Chau, por encima de Álvarez o Acuña. Hace un par de semanas, la estrella fulgurante en Internet fue Grozo. Esta semana ha sido Jorge Nieto. Veremos si esta curiosidad se traduce en respaldo electoral en las próximas mediciones.
Por último, está Polymarket, el sistema de apuestas por Internet. Los apostadores se guían por las encuestas, la actividad en Internet y las opiniones de los analistas políticos, pero muchos de ellos son especuladores que actúan como en la Bolsa de Valores. Apuestan por un candidato cuando su cotización es baja y cobran su apuesta cuando su cotización está alta.
En Polymarket el favorito hoy es López Aliaga. Llegó a tener 60% de probabilidad de triunfo. Ahora ronda el 40%. La segunda probabilidad de triunfo la tenía hasta hace poco Fujimori, luego pasó adelante López-Chau. Ahora ambos rondan el 15%. Entre los que vienen más atrás, destaca el avance de Nieto y Sánchez.
Las encuestas y simulacros, las búsquedas en Google y las apuestas ayudan a ver la película, pero ninguna puede anticipar el final. En un electorado tan desafecto con la política como el peruano, recién los últimos días podremos tener una visión más clara de lo que puede pasar el 12 de abril.