Si la diferencia es tan estrecha entre ambos candidatos, las actas que no han sido impugnadas ya se contabilizaron y son intangibles, pero las que vienen de mesas que han sido impugnadas tienen que resolverse primero en el JEE y luego en el JNE. Eso tardará un mes. ¿Cuántas serán impugnadas? ¿Lo suficiente para cambiar 130 mil votos? Eso no lo podemos saber ahorita, pero dependerá de la lucha que se ha hecho en las mesas por impugnar las actas.
Claramente en esta última semana Sánchez ha subido exponencialmente más que Fujimori luego del debate. Fujimori fue chancona, pero Sánchez fue vehemente. Las cosas en la vida se miden por resultados. Estamos en una situación de abismo, entre un gobierno de Fujimori o uno de Sánchez que se vaticina con violencia, con intento de Asamblea Constituyente, donde una vez más, como en el gobierno de Castillo, el Congreso será el baluarte de la democracia.
Tradicionalmente, el sector de izquierda siempre se ha fraccionado. Todas las bancadas de izquierda siempre se han fraccionado porque uno es más radical que el otro. El principal enemigo de Sánchez será Antauro y el Movadef. Antauro le va a decir “tú estás ahí por mí, dame mi sitio, en realidad no has ganado tú; he ganado yo”. Luego, el Movadef tiene su propia plantilla, ellos están ahí utilizando el sistema democrático, pero su lema es “salvo el poder, todo es ilusion”.