Alejandro Sánchez Sánchez, dueño de la casa de la calle Sarratea, le dijo el último sábado -en una llamada telefónica- al general PNP Óscar Arriola que “a raíz de la inocencia y desconocimiento que ha tenido la gente de nuestro grupo, él (Zamir Villaverde) se ha aprovechado y los ha hecho caer en esto”. Esto después de que un grupo de búsqueda de la Policía ingresara a su residencia del distrito limeño de Asia porque habían elementos suficientes para determinar de que el prófugo Fray Vásquez se escondía allí.