El proceso judicial que enfrenta Nicolás Maduro en Estados Unidos no solo ha puesto bajo la lupa al dictador venezolano, sino también a su equipo legal.
Al frente de su defensa se encuentra Barry J. Pollack, uno de los abogados penalistas más reconocidos de Estados Unidos, con una trayectoria marcada por casos de alto impacto político y mediático.
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Un litigante con tres décadas en cortes federales
Barry J. Pollack es socio del bufete Harris, St. Laurent & Wechsler LLP.
De acuerdo con su perfil profesional, cuenta con más de 30 años de experiencia defendiendo a ejecutivos, altos funcionarios gubernamentales, corporaciones y organizaciones en procesos penales y civiles complejos, principalmente en tribunales federales.
Casos emblemáticos
Entre los expedientes más conocidos de Pollack figura la defensa del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, acusado bajo la Ley de Espionaje de Estados Unidos por la publicación de información clasificada.
El caso se convirtió en un referente global sobre libertad de prensa, filtraciones y seguridad nacional.
También representó a un exejecutivo de Enron Corp., en uno de los pocos procesos derivados del colapso de la empresa que concluyó sin condena, tras dos juicios con jurado en Houston. En ese mismo caso, Pollack logró además el cierre de una acción civil paralela presentada por la SEC.
Otro caso destacado fue el de Martin Tankleff, quien pasó 17 años en prisión por el asesinato de sus padres antes de que las condenas fueran anuladas. Posteriormente, Pollack consiguió para su cliente una compensación civil de 13,4 millones de dólares.
El desafío Maduro
La defensa de Maduro coloca a Pollack en uno de los procesos judiciales más sensibles de la actualidad, en el Distrito Sur de Nueva York.
El derrocado tirano se declaró no culpable de los cargos federales, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas, todos con penas máximas de cadena perpetua.
Durante la audiencia inicial, Maduro afirmó ante el tribunal que es el “presidente de la República de Venezuela” y que se encuentra “secuestrado” desde su captura y traslado a Estados Unidos, una línea discursiva que anticipa una batalla legal prolongada en la que Pollack deberá combinar estrategia penal, derecho internacional y cuestiones políticas.
¿CUÁNTO COBRARÍA?
En el sistema judicial federal de Estados Unidos, los abogados penalistas de élite que litigan en el Distrito Sur de Nueva York suelen cobrar entre 1.200 y 2.000 dólares por hora.
En casos de alto perfil que implican cargos de terrorismo, narcotráfico o cadena perpetua, los honorarios totales pueden superar fácilmente los 10 o incluso 20 millones de dólares, dependiendo de la duración del juicio, el número de mociones, apelaciones y el tamaño del equipo legal.