"¡Oh Dios mío, es increíble1", se escuchó decir a alguno de los testigos privilegiados de este fenómeno en el momento en que el Sol quedó completamente tapado por la Luna. "¡Otra, otra!", gritaron a coro un grupo de visitantes, cuando al cabo de cerca de dos minutos un pequeño rayo de sol volvió a alumbrar este majestuoso lugar, ubicado a unos 2.400 metros de altura.