A través de un comunicado de prensa, Oceana manifestó que desde el primer día de la crisis, REPSOL ha evadido su responsabilidad en uno de los peores crímenes ecológicos que ha sufrido el Perú, que ha dejado a más de 1500 pescadores -y a sus familias- sin ingresos; cientos de animales muertos y contaminadas más de 11,337 hectáreas de nuestro mar, un área equivalente a la superficie del distrito de San Juan de Lurigancho.