Explica que Lima ya no es una metrópoli, como se decía en los años 60, cuando había poco más de 800 mil habitantes, sino una megápolis (unida al Callao) de más de 10 millones. “Hace 80 años se decía que Lima la histórica era una ciudad hermosa – planificada y ordenada –, rodeada de un ‘cinturón de barriadas’, como El Agustino, San Martín, Pamplona. Ahora, aunque suene duro decirlo –advierte–, Lima es una ‘megabarriada’ con algunas porciones de ciudad consolidada, como Miraflores, San Isidro. Es una realidad invertida debido a la expansión increíble y desordenada porque más del 80% de la ciudad se construyó con un urbanismo informal, construcción informal o autoconstrucción. Ahora solo el 20%, lo planificado, es lo marginal”, añade.