Su impacto es tal que cruzar ese tramo puede tomar más de 40 minutos. Además, genera tal congestionamiento en Barranco que ha obligado al alcalde distrital, Antonio Mezarina, a pedir una reunión con las autoridades metropolitanas para conversar sobre el cambio de sentido de las avenidas San Martín, Pedro de Osma y Grau, la instalación de geomallas en el acantilado, entre otras medidas.