El exministro de Educación Idel Vexler presentó su nuevo libro La evaluación formativa escolar: una reforma educativa en el Perú. “Si un alumno no aprende y saca ‘C’ en la libreta de notas, también es responsabilidad de los padres y del profesor”, mencionó en entrevista con Perú21TV.
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- ¿En qué consiste una evaluación formativa escolar y si el Minedu lo está aplicando adecuadamente?
Este libro lo que pretende es presentar que en el Perú hemos liderado una reforma educativa hace 30 años. Antes se aprobaba con 10.5 de puntaje y se desaprobaba con 10.4. No se evaluaban los logros de aprendizaje, por ejemplo, la comunicación oral, la producción de textos, la resolución de problemas, la elaboración de un mapa conceptual de carácter geográfico. Se evaluaba la sumatoria y el promedio de calificativos que no eran del 0 al 20, sino del 0 al 200, porque 16.6 era 17 en la libreta y 16.4 era 16. Entonces, el año 90 fuimos convocados Luis Guerrero, la psicóloga Elisa Gálvez y el que habla para hacer una propuesta para el Banco Mundial y el Ministerio de Educación. La propusimos (la reforma), la tomaron en cuenta y la llevaron a la práctica con debilidades, porque no nos tomaron en cuenta en la operativización de la reforma. Y comenzó. Pero en el año 2000 yo fui designado viceministro de Educación; entonces la fortalecí, la conceptualicé, la implementé, la programé y la inicié. La reforzamos en inicial y primaria. La evaluación formativa tiene por finalidad hacer un seguimiento del proceso de enseñanza-aprendizaje de acuerdo a los logros de aprendizaje de los alumnos... Esta evaluación formativa se desarrolla durante todo un año. Si al comienzo, el profesor te enseña la comunicación oral a través de varios criterios e indicadores, que son los desempeños, y no funcionó, voy a tener un calificativo en el bimestre de “C”.
- ¿De quién es responsabilidad que el estudiante haya obtenido ‘C’ en el registro de notas: del alumno o del profesor?
Es responsabilidad, primero, del alumno. Luego, tiene que haber preocupación en la casa, de los padres de familia, y también del profesor, porque hay que ver por qué el alumno no aprende. No dejarlo ahí, simplemente. Por eso es formativo. Porque el resultado de la evaluación viene con una reflexión para trabajar en la casa con el alumno y recuperar. Y el profesor retroalimenta, recupera, refuerza. Si el alumno se esfuerza, estudia más; la madre y el padre se preocupan más, el segundo bimestre va a mejorar. Y entonces ya está en proceso y tiene “B”. Está funcionando entonces la evaluación formativa. Pero “B” no es suficiente. Y entonces Hay que trabajar más y en el tercer bimestre obtuvo logro esperado o satisfactorio y se cualifica con “A”. Pero en el año 2005, cuando era viceministro, yo veía, porque tengo la ventaja, modestamente, de haber sido maestro de aula 30 años en el León Pinelo —así que no me van a contar cuentos los técnicos y los teóricos de la educación— que mis alumnos de la escuela pública tenían resultados destacados. En una de esas noches de insomnio que uno tiene cuando es alta autoridad dije: “Logro es ‘A’ y destacado es ‘D’; entonces ‘AD’”. Al día siguiente lo propuse: ‘C’,’ B’, ‘A’ y ‘AD.’ Y desde 2004-2005 implantamos el logro de aprendizaje destacado ‘AD’.
- Es una utopía pensar que todos los estudiantes peruanos y también los extranjeros que se educan en el país puedan tener en cada bimestre o al finalizar el año calificativos de ‘A’ y ‘AD’?
Eso es lo que debemos aspirar. Ahí hay una tergiversación de algunos técnicos y funcionarios del ministerio que ahora han tratado de corregir una resolución viceministerial de 2004 con la viceministra María Ester Cuadros de que se puede poner en el primer bimestre ‘AD’. Si el logro del alumno es destacado, ¿por qué no ponerle AD? Pero hay una costumbre y esto es en colegios particulares y públicos que yo les pido que corrijan. Si un alumno tiene el logro destacado en el primer semestre, póngale “AD”, y si en el segundo o en el tercero bajan, a veces, pues, ocurren cosas en la vida estudiantil que puede hacer que bajen y tener después “A”, “B” o “C”.
- ¿Cómo debe ser la figura actual de un docente?
Es entender que no se evalúa para jalar, que no se evalúa para descalificar, que no se evalúa para cuantificar; se evalúa para ver cómo van los aprendizajes de los alumnos y tomar decisiones de mejoramiento y retroalimentación en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Por eso el maestro tiene que ser capacitado, porque la evaluación continua tiene que servir como una herramienta para formar al alumno. Y ahí hay debilidades en los últimos 10-15 años en el ministerio. Y una de las cosas que quedan pendientes es la formación continua de los maestros, pero con gente con experiencia, porque a veces los evaluadores, técnicos, directivos nunca han entrado a una aula, nunca han enseñado, nunca han hecho una matriz de evaluación. Entonces, ¿cómo van a enseñarle a los maestros? Esa es una tarea pendiente que el libro plantea como crítica, al igual que la normatividad excesiva del ministerio...; entonces, ¿ha habido una reforma educativa?, sí. ¿Estamos en camino de la evaluación formativa? Sí. ¿Hay que hacer mejoras? Sí, en formación continua, simplificar los requisitos de promoción y repitencia y hacer una normatividad más sencilla.
SABÍA QUE
- El libro La evaluacion formativa escolar: una reforma educativa en el Perú es la octava producción académica del docente Idel Vexler. La publicación fue presentada anoche en el auditorio de la Derrama Magisterial.
- En 2019, el educador recibió el título de doctor honoris causa por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Una distinción que se suma a otros galardones importantes que ha recibido durante sus más de 40 años de carrera profesional, entre ellas, las Palmas Magisteriales en los grados de Amauta (2017), Maestro (2002) y Educador (1990).
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