A las personas que presentaron síntomas como dolor de cabeza, tos seca, fiebre, dolor de garganta o malestar general se les realizó una evaluación médica antes de pasar por la prueba de antígeno. Los vecinos que dieron negativo recibieron atención médica integral y pasaron por el control de hipertensión, medición de la presión arterial, control de peso y talla, a fin de determinar el índice de masa corporal y conocer los casos de obesidad para que puedan recibir una consejería por parte del nutricionista.