Blanco fue el color elegido por Keiko Fujimori para recibir sus credenciales de presidenta tras conseguirlo en un cuarto intento.
Con sus dos hijas a un lado y sus vicepresidentes electos, Luis Galarreta y Miki Torres, al otro, Keiko Fujimori recibió la semana pasada su credencial de manos del presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo. Entre el público, en primera fila, estaba José María Balcázar, el actual mandatario, quien le cederá la banda presidencial el próximo 28 de julio.
Mientras se acerca la fecha de la transmisión de mando, dentro de la cúpula de Fuerza Popular ya circulan los nombres de los posibles ministros que acompañarán a Fujimori en un contexto exigente: un alto precio de los metales que podría favorecer sus promesas de campaña, la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente y su impacto en el precio del petróleo, y una relación diplomática que deberá equilibrar con cuidado entre Estados Unidos y China.
LOS MÁS CERCANOS A KEIKO
Para la Presidencia del Consejo de Ministros, el nombre que se maneja es el de su propio vicepresidente, Luis Galarreta. Tiene un CV conocido: bachiller en Derecho y Ciencias Políticas con maestría en Comunicación y Marketing Político.
Galarreta fue antes congresista por Unidad Nacional (2006-2011) y por Fuerza Popular (2016-2021), además de parlamentario andino por el fujimorismo en el último periodo, cargo para el que fue reelegido este año. Es investigado por presunto lavado de activos, en torno a los aportes para la campaña de 2021, y Contraloría identificó que ascendió irregularmente hasta a 17 trabajadores durante su gestión como presidente del Congreso.
Para el Ministerio de Economía y Finanzas está definido el economista Elmer Cuba, máster en Economía por la Universidad Católica de Chile. Es socio director de la consultora Macroconsult, director de la refinería La Pampilla y ha sido director de las mineras Milpo y Atacocha. También fue vicepresidente y miembro del Consejo Directivo de Osinergmin e Indecopi.
El nombre que sonaba hasta hace unos días para el Ministerio del Interior, el del general en retiro César Astudillo, habría perdido fuerza. Se supo que en la cúpula fujimorista ahora se maneja el nombre del general en retiro David Ojeda Parra para encabezar esa cartera. Ojeda fue comandante general del Ejército y jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas entre 2024 y 2025, cargo desde el que se retiró a inicios de este año. Tras su retiro fue nombrado asesor de la alta dirección de la PCM.
Ojeda arrastra un cuestionamiento serio: en noviembre de 2023, durante su gestión como comandante general del Ejército, se firmó un contrato con la empresa panameña Milenium Veladi Corp para reparar tres helicópteros de fabricación rusa, por US$20.3 millones. Una auditoría de la Contraloría determinó que la cotización real del servicio era de US$15 millones, es decir, una presunta sobrevaloración de US$5.3 millones, y estableció, además, que se eliminaron irregularmente requisitos como la experiencia previa de la empresa y la autorización del fabricante ruso.
Para el Ministerio de Defensa se maneja el nombre de Rafael Belaunde Llosa, bachiller en Economía por la Universidad de Lima. Fue gerente general de Remediadora Ambiental y de Inmobiliaria Ferymar, y ejerció como ministro de Energía y Minas en 2020. Este año fue fundador, presidente y candidato presidencial del partido Libertad Popular. Su gestión tendrá una prueba inmediata debido a El Niño costero que ya azota gran parte de la costa central y norte del país, que ya registran temperaturas marinas de hasta 5.5 °C por encima de lo normal, un calentamiento anómalo que se prevé persista durante el invierno y la primavera.
Para la Cancillería, este diario supo que Carlos Espá era la apuesta de Fujimori; sin embargo, Perú21 conoce que hay un sector del fujimorismo que se opone a su designación. Es máster en Ciencia Política por la American University. Fue periodista y director de Comunicaciones de la Embajada de Estados Unidos en Lima entre 2008 y 2023. Este año fue fundador y candidato presidencial del Partido SíCreo. Durante la campaña, Espá se pronunció públicamente contra el embajador chino, luego de que este cuestionara las denuncias sobre pesca ilegal de la flota china dentro de las 200 millas del mar peruano.
En Energía y Minas, cartera que deberá lidiar con la paralización de proyectos mineros, suena el nombre de Guillermo Shinno, magíster en Administración por la Universidad Esan. Fue gerente general de la Compañía Minera Apumayo, director del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú y viceministro de Minas entre 2011 y 2012. El reto que hereda esa cartera es grande, pues el gobierno de Balcázar deja una cartera de 66 proyectos mineros distribuidos en 19 departamentos del país, con una inversión conjunta estimada en US$64,075 millones, a la que se adicionan 19 proyectos de exploración adicionales por US$757 millones.
A esa cartera se le sumará también la presión de la minería ilegal, que cuenta con representación directa en el nuevo Congreso a través de una facción completa del Reinfo dentro de la bancada de JPP. Además de Víctor Cutipa —senador que, desde la Comisión de Energía y Minas que presidió en el Legislativo saliente, impulsó la ampliación del Reinfo—, integran ese bloque Andrés Ramos, senador que respalda la minería informal y plantea “revisar” concesiones mineras; Jesús Pérez, diputado y dirigente de la Asociación de Mineros Artesanales de Totora Oropesa; y Gabriel Gonzales, diputado y conocido opositor al proyecto minero Conga, que cuenta con dos sentencias judiciales en su contra.
Para Agricultura circula el nombre de Marco Vinelli, quien ha acompañado durante toda la campaña a Keiko como su vocero. Magíster en Finanzas por ESAN y MBA por la PUCP. Tuvo una trayectoria de cinco años en el Midagri, entre 2011 y 2016, donde coordinó el presupuesto del sector y llegó a ser director de Agrorural; antes fue secretario técnico en el MEF. Vinelli ha sido denunciado y demandado por la Contraloría por su desempeño al frente de Agrorural en un caso que, según conoció este diario, aún se encuentra en investigación preparatoria.
En Educación suena José Antonio Chang, máster en Educación por la Universidad de Hartford y actual rector de la Universidad de San Martín. Chang fue premier y ministro de Educación durante el gobierno de Alan García, y en ese periodo fue denunciado por corrupción, caso que fue archivado en la Fiscalía.
Para Salud es voceado Luis Dyer, empresario del rubro del acero, quien ha participado en distintas campañas electorales: la de Alejandro Toledo, la de Alan García en 2006, la de Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y la de la propia Keiko Fujimori este año. En 2011 postuló al Congreso por Ucayali con el partido Perú Posible y en la última campaña estuvo a cargo de la organización de personeros de Fuerza Popular.
Otras tres carteras siguen en definición. Justicia le fue ofrecida a Rosario Fernández, quien no aceptó el cargo, y el nombre que se maneja de momento es el de la exprocuradora Julia Príncipe. El Ministerio de Trabajo estaría en manos de Juan Sheput, quien tendría la tarea de revertir la legalización de la Fenatep, si es que dicho sindicato lo logra en estos días. Y la cartera de la Mujer sería asumida por Mara Seminario, aunque por su trayectoria se especula que podría encajar mejor en Comercio Exterior y Turismo.
Este diario también conoció que Sachi Fujimori está muy al tanto de estas designaciones dentro del gobierno que liderará su hermana. “Es la figura familiar que más la ha acompañado en los últimos veinte años; tiene que tener un rol importante en el gobierno”, dijo a Perú21 una fuente con conocimiento. De hecho, en redes sociales hay cuentas que solicitan bajo votación que la hermana menor de la hoy presidenta elegida sea seleccionada con el rol de primera dama.
Luego de tres décadas de la caída del régimen de su padre, Keiko Fujimori tiene la oportunidad de sacudirse del autoritarismo que caracterizó la gestión del expresidente Alberto Fujimori.
Siendo ella la primera mujer elegida presidenta, está en sus manos la primera gran definición de su propio gobierno: un gabinete conformado bajo la mirada de un país dividido y con una oposición que no le dará tregua.