El candidato presidencial Roberto Sánchez, este miércoles, se sumó al coro de los “fraudistas”. Mientras tanto, en la región Puno, el dirigente del Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef), Lucio Ccallo Ccallata, anunció que planea bloquear el puente internacional de Ilave, en una nueva demostración de cómo el extremismo busca incendiar el país mientras la ONPE aún cuenta los votos.
Ccallo, identificado por la Dircote-PNP como secretario del Movadef en El Collao y actual jefe de la Coordinadora Nacional Unitaria de Lucha (CNUL), lanzó un discurso plagado de conspiraciones. “El fraude está en marcha, maquinado por la embajada de Estados Unidos, por la ONPE y el fujimorismo. Pretenden quebrar la voluntad popular. Más de 83% de puneños hemos votado por Roberto Sánchez y la libertad de Pedro Castillo. Por eso hoy nos declaramos en huelga indefinida”, le dijo al corresponsal del diario La República en Ilave.
AMENAZA EN VIDEO
No es un improvisado. Ccallo firmó el planillón del Movadef cuando intentaron inscribirse como partido político en 2011. Fue presidente del Comité Nacional de Lucha del Conare-Sutep, impulsor de la huelga magisterial de 2017 junto a Pedro Castillo y dirigente provincial de la Federación Nacional de Trababajores de la Educación del Perú (Fenatep), sindicato fundado por Pedro Castillo, otros dirigentes del Conare y el Movadef. En cada episodio, su papel ha sido el mismo, agitar, radicalizar y desestabilizar el país.
Es importante recordar que Perú21 reveló que Roberto Sánchez firmó un acuerdo el 12 de mayo con la Fenatep - Movadef para liberar a 'presos políticos', 'luchadores populares' y otros a cambio de que esta organización respalde con campaña y votos durante la segunda vuelta.
Antecedentes senderistas.
Amenaza de bloqueo y marcha a Lima
El agitador advirtió a las autoridades nacionales que el puente internacional de Ilave “estará cerrado”, acusando al fujimorismo de “ganar con votos de extranjeros y actas observadas”. Su amenaza es clara, “vamos a marchar a Lima para impedir que el fujimorismo triunfe, no vamos a aceptar su triunfo”.
La Policía ya está advertida. Pero la pregunta es si el Estado en su conjunto responderá con firmeza o permitirá que un operador del Movadef convierta la protesta en violencia.