Los habitantes del distrito de Belén, en Iquitos, recibieron con optimismo una reciente decisión del Tribunal Constitucional (TC). El máximo órgano determinó que, si bien la zona baja representa un peligro latente y permanente por las crecidas del río Itaya, ningún ciudadano podrá ser obligado a abandonar su hogar a la fuerza.
Todo proceso de reasentamiento deberá ser estrictamente voluntario y respetando los derechos fundamentales de las familias loretanas.
Desde ese punto, los rescatistas deben continuar a pie y afrontar un ascenso de nueve horas hasta las zonas más elevadas de la montaña, donde se presume que se encuentran Alejandro Ugarte, Saúl Mendoza y Artidoro Salas.
El veredicto responde a la sentencia del Expediente N° 00018-2023-PI/TC, la cual declaró infundada la demanda de inconstitucionalidad que el Poder Ejecutivo había interpuesto contra la Ley N° 31232. Dicha normativa modificó las reglas de juego previas, estableciendo por ley que el traslado de la población no puede ejecutarse de manera impositiva.
Sin servicios básicos no hay traslado
El TC fue enfático al señalar que la condición de "zona inhabitable" del sector bajo de Belén no le da carta blanca al Estado para realizar desalojos coercitivos.
Por el contrario, la resolución recalca que el derecho constitucional a una vivienda adecuada va mucho más allá de entregar un techo físico; el Gobierno debe asegurar condiciones reales para una vida digna.
Esto incluye acceso continuo a agua potable, sistemas de saneamiento, fluido eléctrico e infraestructura vial adecuada, cercanía a centros de salud y colegios, y garantías para que las familias continúen con sus actividades comerciales y de subsistencia.
Adicionalmente, el tribunal recordó que el proyecto habitacional de Varillalito, a cargo del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, sigue sin completarse.
Por lo tanto, mientras estas obras no se concluyan al 100%, las autoridades correspondientes tienen el deber de seguir protegiendo y asistiendo a quienes decidan permanecer en la zona baja de Belén.
Dirigentes exigen proyectos bien planificados y con identidad
La noticia fue celebrada por los líderes comunitarios, quienes ven en este fallo el respaldo a una lucha social de varios años.
Artidoro Chuña Torres, representante vecinal del sector bajo, lamentó que la inacción del Estado y la falta de inversión pública hayan mantenido relegada a esta parte de la ciudad por tanto tiempo.
En esa misma línea, Luis Zaspajo, secretario general del asentamiento humano Pueblo Libre, advirtió sobre los errores cometidos en traslados anteriores:
"Le hemos expuesto directamente al Ministerio de Vivienda las fallas que hubo en Varillalito. Cualquier reubicación futura tiene que estar bien planificada y debe garantizarnos servicios básicos e infraestructura desde el primer día para no perder nuestro sustento diario", dijo para Andina.
Finalmente, los portavoces de la comunidad aclararon que no se oponen al progreso ni a la prevención de desastres, siempre y cuando los planes sean participativos.
Asimismo, recordaron que la zona baja de Belén no es solo un barrio, sino el corazón comercial, histórico y turístico de Iquitos, por lo que el arraigo social y cultural de sus habitantes debe ser respetado en todo momento.
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