El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Enrique Jiménez Borra, presentó el Plan Nacional de Deshacinamiento, una medida orientada a reducir la sobrepoblación en las cárceles del país y mejorar la seguridad dentro del sistema penitenciario.
El enfrentamiento dejó vehículos dañados, impactos de bala y generó alarma por la ausencia policial durante varios minutos.
La iniciativa contempla la evaluación de más de 5 mil expedientes, con la posibilidad de que 24 mil 739 internos puedan acogerse al plan, siempre bajo supervisión del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y del Poder Judicial.
El titular del sector precisó que solo serán considerados internos condenados por delitos de baja gravedad, como omisión de asistencia familiar y delitos dolosos leves con penas menores a cuatro años. En ese sentido, remarcó que delitos graves como homicidio, sicariato y extorsión no serán incluidos.
“No vamos a liberar delincuentes peligrosos ni poner en riesgo la seguridad ciudadana”, afirmó el ministro durante conferencia de prensa.
Jiménez Borra también informó que el plan incluye la ampliación y construcción de nuevos penales en Pucallpa, Arequipa, Iquitos y Abancay, con el objetivo de redistribuir a la población penitenciaria.
Asimismo, alertó sobre el grave hacinamiento en cárceles como Lurigancho, donde hay 10 mil internos pese a tener capacidad para 3 mil, y en el penal de Chincha, donde una celda para ocho personas alberga actualmente a 21 reclusos.
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