Hoy es 27 de julio. Hoy cumplo 46 años. Hoy es la antesala de la toma de mando. Millones de peruanos se preparan para celebrar un año más de independencia, de fundación de la República, de peruanidad. Hoy se toma pisco. Pero hoy también estamos cargados de expectativas y de incertidumbres. Porque llevamos décadas esperando que esta patria se convierta en una república verdadera: una donde uno tenga la oportunidad de forjarse un destino; una donde los chicos se quieran quedar.
Decía la señora Fujimori, como resultado de la transferencia de gobierno, que recibe un Estado en situación de catástrofe. Y le creo. Le creo porque, cuando el gobierno de Pedro Castillo fue defenestrado, debimos volver a lanzar los dados. Debimos corregir rápidamente el rumbo, lo dije, lo escribí, lo marché. Pero no. Entró Dina y se quedó. Se quedó todo el tiempo necesario para que quienes realmente gobernaban desde el Congreso pudieran prepararse para las elecciones de 2026. Para hacer todas y cada una de las fechorías que han cometido durante estos últimos años; para debilitar las instituciones; para crear leyes abiertamente inconstitucionales y para fondear la caja. Y así gobernaron Keiko, César, Vladimir, Rafael y el resto de líderes partidarios que hacían y deshacían, no solo en el Congreso, sino en Palacio. Porque Boluarte, Jerí y Balcázar, sabemos que nunca gobernaron.
Por tanto, señora presidenta, sí le creo cuando dice que recibe un país desordenado, con las cuentas sin saldar, sin planes, sin un proyecto de futuro. Lo que honestamente no le creo es el rostro de sorpresa. Porque usted siempre lo supo. Porque usted siempre estuvo ahí. Ahora que el muñeco ya está roto y debe ser usted misma quien lo componga, hágalo. Ya no importa cómo, cuándo o por qué lo rompió; de esas preguntas nos encargaremos otros. Solo arregle la situación sin romper nada más. Ni una sola institución más. Toca ver a los gallos en la cancha, como dice el argot criollo. Mañana, en su primer día de trabajo, mírese al espejo y dígase: “Tengo que cambiar. Esta vez tengo que hacerlo bien”. Yo hoy cumplo 46. Perú cumple 205. Ojalá que el próximo cumpleaños nos encuentre celebrando algo más que la esperanza. Feliz cumple, Perú.