La muerte de un millonario estadounidense en África ha vuelto a encender la polémica global sobre la caza de animales salvajes denominada caza de trofeos, una práctica duramente criticada por organizaciones defensoras de los animales.
El empresario estadounidense Ernie Dosio perdió la vida tras ser atacado por una manada de elefantes mientras participaba en una expedición de caza en el parque Lope-Okanda, en Gabón.
El anuncio se produce días antes del viaje que Donald Trump realizará a Pekín para reunirse con su par chino, Xi Jinping.
El hecho ocurrió el último viernes, cuando Dosio, de 75 años, se encontraba junto a un guía profesional en busca de un antílope duiker de lomo amarillo, en una actividad valorizada en aproximadamente 40.000 dólares.
Según testigos, ambos hombres se toparon con cinco elefantas acompañadas de una cría, lo que provocó una reacción inmediata de los animales, que embistieron a los cazadores.
El guía resultó gravemente herido tras perder su arma, mientras que el empresario fue brutalmente pisoteado, en un desenlace que evidencia los riesgos de este tipo de prácticas.
“Ernie cazaba desde chico y tenía muchísimos trofeos de África y Estados Unidos”, relató un conocido, reflejando una trayectoria marcada por la caza de animales en distintos continentes.
Sin embargo, más allá de los argumentos legales, la práctica sigue siendo cuestionada.
La empresa Collect Africa confirmó el fallecimiento mediante un comunicado, mientras las autoridades coordinan con la embajada estadounidense y la familia del empresario para los procedimientos correspondientes.
Dosio era además un influyente empresario del sector vitivinícola en California y participaba activamente en organizaciones, aunque su figura también generaba controversia por su afición a la caza de grandes animales.
La presencia de trofeos de especies como elefantes, leones y rinocerontes en su residencia refleja una práctica que ha sido ampliamente cuestionada en todo el mundo.
Este caso no es aislado. En los últimos años, se han registrado otros episodios similares, como la muerte de un cazador en Sudáfrica en 2023 o la indignación mundial tras la muerte del león Cecil en 2015.
En un país como Gabón, donde se concentra una gran población de elefantes de bosque, la discusión sobre la caza de trofeos vuelve a tomar fuerza, mientras crecen las voces que exigen poner fin a una actividad que enfrenta cada vez mayor rechazo a nivel internacional.