Los principales actores en el proceso de compra de una vivienda son la municipalidad del distrito, quien certifica la formalidad de la construcción; el banco, en el caso de estar adquiriendo un crédito hipotecario directo o un crédito MiVivienda; la constructora, que se encarga de construir el bien; la inmobiliaria, intermediario para comercializarlo; y finalmente, la notaría, entidad que formaliza la compra y venta en registros públicos.