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El café como una propuesta sensorial: rituales y tributos en Cofaine

La cafetería de especialidad miraflorina presentó su nueva carta de experiencias llamada Rituales, junto con tres sánguches bien peruanos pensados para los desayunos.

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SANGUCHES
Rituales es la nueva carta creada por Sánguches generosos, pensados para el desayuno limeño de siempre y, al mismo tiempo, para mostrarle al visitante extranjero qué se come realmente en esta ciudad.
Fecha actualización:
11/01/2026 - 17:13
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Cofaine es una cafetería de especialidad que está a punto de cumplir tres años. Con dos locales en Miraflores, su propuesta ha tenido desde el inicio al café como protagonista. 

Y este 2026, el proyecto arranca con una carta gastronómica cuidadosamente pensada, donde cada decisión —del grano al plato— forma parte de una experiencia coherente y bien guiada.


Rituales es la nueva carta creada por Alonso Castro, con la asesoría del chef Alonso Sakima y la maestra pastelera Ross Navarro. Se trata de una propuesta construida con tiempo, pruebas y criterio, que cruza café de origen, cocina, coctelería y memoria gastronómica peruana. 

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EQUIPO
Equipo que elaboró la carta sensorial. 

“La gente pensó que era solo una carta nueva, pero en realidad son tres experiencias”, explica Alonso, quien también se encarga del tostado del café.

El proyecto parte de dos ejes claros. El primero es un tributo criollo a los sánguches más emblemáticos del Perú —chicharrón, jamón del país y salchicha huachana— trabajados desde cero, con recetas propias, insumos cuidados y porciones sin concesiones.

Sánguches generosos, pensados para el desayuno limeño de siempre y, al mismo tiempo, para mostrarle al visitante extranjero qué se come realmente en esta ciudad.

El segundo eje son los Rituales: experiencias en tres tiempos que buscan demostrar lo dinámico y versátil que puede ser el café cuando se le saca del lugar común. “No solo usamos cafés de diferentes orígenes, sino también insumos que sean de esas regiones”, dice Alonso.

Ritos de la Selva Alta es la primera experiencia del recorrido. Inicia con un Geisha hidro-natural del productor Gregorio Espinoza, proveniente de la finca Voller, en Oxapampa. Es un café limpio y aromático, que marca con claridad el tono del ritual y abre el paladar con elegancia.

El segundo tiempo es el Husk & Whisky, una bebida elaborada con cáscara de café de Geisha natural y un whisky de maíz morado producido en Oxapampa: Black Andean Whisky, uno de los más reconocidos del país. Aquí, el café se desplaza del rol de infusión para convertirse en ingrediente estructural. El cierre llega con un mousse de chocolate amazónico y plátano asado, donde cacao y fruta refuerzan la identidad de la región.

El recorrido continúa con Tributo a los Apus, un ritual que mira a la sierra y a la altura. Comienza con un Geisha lavado del productor cusqueño Adrián Quispe, de la finca Buena Vista (La Convención), preparado en choque térmico, una técnica que resalta frescura, acidez y claridad en una bebida fría de alta definición. 

Continúa con una Matacuy Lemonade, refrescante y herbal, que dialoga con el café sin imponerse.

El tercer ritual es más intenso y se llama Parafernalia. Inicia con un Geisha natural de la finca Timbuyacu, seguido de un Pisco Brew que integra destilado peruano y café en una misma narrativa líquida. 

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Pisco Brew
Pisco Brew.

El cierre es un plato de peso: solomillo de res curado en café durante 21 días, servido con queso andino, praliné de pecanas y emulsión de oliva y vinagre balsámico, acompañado de tuiles.

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INGREDIENTES
Solomillo de res curado en café durante 21 días, servido con queso andino.

El tributo criollo

Las mañanas en Cofaine están reservadas para la memoria cotidiana. El tributo criollo reúne tres sánguches de campeonato: una butifarra de jamón del país, trabajada con brazuelo de cerdo bajo recetas criollas clásicas; una salchicha huachana bien achorada, intensa y directa; y un chicharroncito frito que cumple desde el primer mordisco.

Todo se ejecuta con precisión, pero sin perder calle.

Cocina, técnica y público

La arquitectura culinaria de la carta fue diseñada por el reconocido chef Alonso Sakima, convocado para darle solidez gastronómica a una propuesta que no admite improvisaciones. 

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DULCES
Ross Navarro se ha hecho cargo de los postres. 

El universo dulce está a cargo de Ross Navarro, quien reformuló por completo la carta de postres. Se dejaron atrás las galletas y los queques múltiples para dar paso a postres de autor, como el plátano asado en su miel: brownie tradicional con plátano amelcochado, praliné de pecanas y helado artesanal de stracciatella.

Alonso y Ross coinciden en un punto clave: la propuesta fue diseñada para no opacar al café, sino resaltarlo. “Queremos que la gente disfrute de una experiencia sensorial única”, resume Alonso.

Nada de esto fue inmediato. Rituales tomó cerca de cuatro meses de planificación, pruebas y ajustes: qué método funciona mejor con qué café, qué bebida conversa con qué postre. Hoy, la experiencia se sirve con métodos como Origami y V60, y sumará dos más —Orea Dripper y UFO— que quedarán como los cuatro pilares técnicos del proyecto.

La evolución del público también explica la apuesta. 

Cofaine recibe a un cliente extranjero, recurrente por la cercanía al Parque Kennedy, dispuesto a probar y en busca de sabores peruanos; y a un cliente nacional que atraviesa una curva de aprendizaje, explorando perfiles hasta encontrar el suyo. 

El Geisha cumple un rol central: el de Cusco, por ejemplo, es el más pedido por visitantes que asocian esa región con tradición y con la idea de Perú.

DATO 

Puedes ver la experiencai de Cofaine aquí

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