Empezó a los 18 años. Era estudiante universitaria de Administración y pararse frente a una cámara para grabar un video no estaba en sus planes. “Qué roche”, “qué vergüenza”, repetía Mafer Neyra.
MIRA: “Los Patos y las Patas”: película peruana que rinde tributo a los 90 llega a los cines este 18 de septiembre
“Empecé supernatural, como grabando mi día a día, subiendo fotitos casuales, con mi familia, lo que hacía”, me dice sobre sus primeros pasos creando contenido. Abrió su cuenta en YouTube y desde entonces todo fue cuesta arriba.
Semanas atrás representó al Perú en Estados Unidos junto a la ex Miss Perú Janick Maceta, como las únicas peruanas en el lanzamiento mundial de una nueva colección de una firma suiza de relojería, que se celebró en el Institute of Contemporary Art de Boston, y en su calidad de creadora de contenido lifestyle y moda con millones de seguidores en las redes.
Pero tuvo que elegir: o la universidad o las redes sociales. “¿cómo vas a vivir de que te regalen cosas?”, le dijo su padre. Hoy puede llegar a trabajar hasta con diez marcas internacionales de lujo.
Más allá de tu simpatía, ¿por qué crees que enganchaste rápidamente?
La naturalidad con la que siempre contaba mi vida; las chicas se podían relacionar conmigo. Contaba mi día en la universidad, los libros que estaba leyendo y eso les encantaba. La mayoría de comentarios eran como que encontraban en mí a una mejor amiga. Y también me ayudó empezar supertemprano, cuando el mercado no estaba tan saturado.
¿Fuiste de las primeras, tal vez, que ganaba un buen dinero en redes sociales?
Yo creo que sí. Pagaba absolutamente todo lo mío; es más, quería mudarme, pero en ese momento aún no me sentía lista para salir de mi casa.
¿Dirías también que hay una cuestión aspiracional, chicas que dicen “quiero ser como tú”?
De hecho que sí, pero tampoco debes ser inalcanzable. Mucha gente comentaba “oye, no puedo seguir ese estilo de vida, no es mi realidad”. Y lo entiendo.
¿Y hoy cómo lo manejas?
Me encanta el contenido de marcas de lujo, no me privo de compartirlo, pero también me gusta mantener todo este otro lado más real, del día a día, con mi pareja, con mi perrito.
¿Pensaste entrar a los concursos de belleza?
Nunca estuvo en mis planes, más que nada por nervios. De por sí soy una persona bien tímida. Respeto mucho a las personas que sí han hecho todo esto del modelaje, las pasarelas.
¿Tampoco modelaste?
No, no, no, yo camino fatal.
¿Dudas de tu simpatía?
Va más por el lado del miedo escénico en las pasarelas.
¿Y grabar videos no te genera miedo escénico?
No, porque estoy en mi casa y dentro de todo nadie me ve. Es más, tuve una campaña donde me decían que baile y yo podía morirme con esas partes porque sí me da como ansiedad, porque soy una persona medio dura.
¿Pero las marcas no te han pedido que modeles?
Sí, en un viaje en Tailandia hubo una pasarela, fue demasiado gracioso porque encima en el viaje había varias reinas de belleza, estaba la miss Venezuela y yo decía “qué vergüenza”. Pero me lo tomé de forma graciosa.
Pero en varios videos tuyos pareces una modelo en escena.
Gracias (sonríe). Puedo posar, pero si me pones en una pasarela profesionalmente, no.
¿Y cómo vences esa dureza de la que hablas?
Más que nada con práctica. Al entrar en confianza me voy soltando.
Trabajas el tema del cuidado personal para chicas. ¿Dirías que hoy los chicos también piensan en ese cuidado?
Sí, claro. Me encanta que está mucho más normalizado que los hombres se cuiden la piel. Antes eso era solo de chicas. Y me parece increíble que los hombres también se cuiden: si sufren de caída de cabello, tienen su shampoo; o si tienen la piel con acné, también la cuidan; por ejemplo, mi flaco me encanta porque me dice “oye, a ver esa crema, préstame para probar”. A él también le encanta todo el tema de cuidarse, la moda, el skincare.
¿Y cada vez son más chicos?
Total. Es más, ya he visto hasta videos que usan cosas de make-up, o sea de maquillaje normal, normalizan el hecho de “me voy a tapar la ojera”, hidratar, es normal y válido. Que cada uno fluya con su estilo y que ya nadie juzgue.
¿Manejas un concepto de belleza?
La belleza depende mucho de cómo es una persona realmente en el interior. Muchas veces me ha pasado de ver gente linda que digo “me encantaría conocerla” y por ahí que nos cruzamos en vivo y nada que ver, y digo “ah, qué fea persona”, superdéspota, con una actitud bien alzada.
¿En este mundo donde te mueves abunda eso?
Sí, bastante. Me parece superimportante para la belleza mantenerte siempre humilde, ser como una persona accesible a los demás.
¿Cómo lidias con las personas con ego grande y prepotentes?
Las ignoro. En este mundo de redes tengo muy pocas amigas. Pero me cruzo con gente así siempre, es supercomún. Es un tema de ego, como ya son perfiles supergrandes, como superconocidos.
Pero tú también tienes un perfil grande.
Creo que también por la crianza que he tenido, siempre he sido supertranquila, siempre agradecida con las oportunidades que se me presentan. Por ejemplo, Ernesto, mi pareja, que es supersencillo, por ahí me dice “oye, no estés tan seria porque de repente pueden pensar que eres mala onda”, porque también soy tímida.
Bacán que te diga eso, ¿no?
Sí, es como mi partner perfecto.
Mafer, dices que eres tímida y dura, ¿cómo lo has logrado entonces?
(Risas). Y así surgí... Bueno, me fui soltando poco a poco.
Todos podemos entonces.
Sí, claro, todos podemos 100%. Todo es cancha y concha (sonríe). Veo mis inicios y soy otra persona.
¿Y te cuidas de no ser incluida en los temas de farándula?
No me gusta el drama o los escándalos. Las pocas veces que por ahí han querido involucrarme, yo siempre soy como “no voy a declarar”.
Hay gente que entra a la farándula para hacerse más famosa.
Estoy superbién establecida en mi rubro, siento que no necesitaría entrar a la farándula. Sí me ayudó porque cuando empecé, lo hice en Combate; ese minutito de televisión me dio una minicomunidad que la fui trabajando.
¿Por qué no continuaste?
No era algo que disfrutaba. Yo era fatal con las competencias, ya daba pena. Todo lo que se dice de ti, full chismes. No fluía mucho en eso, prioricé mi paz mental.
Autoficha:
-“Soy María Fernanda Neyra Brescia. Tengo 28 años. Nací en Lima. En el colegio hacía teatro y canto. Una vez hubo una entrevista para actuar, pero creo que al final el proyecto no salió. No sé, tendría que en verdad ver si verdaderamente es mi fuerte”.
-“En algún mes he logrado trabajar con treinta marcas. Hay periodos en los que estás a mil, todos los días hay grabaciones, eventos; como hay otros meses que son supertranquilos; tenemos que aprovechar los momentos que están a todo dar”.
-“Me siento empresaria e influencer. Mi nombre ya se volvió como una empresa. (Mi pareja) también está en redes; tiene su empresa familiar, trabaja en seguros, pero va a mil (con redes), me da risa porque le digo ‘estás cerrando más cosas que yo’”.
Recibe tu Perú21 por correo electrónico o por Whatsapp. Suscríbete a nuestro periódico digital enriquecido. Aprovecha los descuentos.
Video recomendado: