“No se atrevan. Quédense quietos. Hoy no entiendo de razones, ese niño tiene que ser mío”, dijo Daniela, advirtiendo a sus compañeros que no se lleven a su equipo a Vincenzo. Tras ello, Eva intervino para calmar a la salsera: “Daniela, mamita, ven. ¡Daniela cálmate, ven! No debí darte chocolate”.