La madrugada del 5 de junio de 1992, un camión bomba cargado con aproximadamente 600 kilos de explosivos destruyó la sede de Frecuencia Latina (Canal 2) en Jesús María. El atentado dejó tres muertos, más de veinte heridos y se convirtió en uno de los ataques más emblemáticos contra la libertad de prensa durante el conflicto interno peruano.