Empecé a actuar el 2017. Casualmente, estudiaba comunicaciones en la Usil, pero no terminé por temas económicos. Cuando salí de la universidad, ya me había metido a talleres de actuación porque una amiga me llevó a un casting de publicidad y a partir de ahí me interesó estar frente a cámaras. Me dediqué a actuar, pero también a hacer un montón de cosas porque muchas veces no salían trabajos de actuación. Estuve trabajando por varios años en limpieza de áreas comunes de un edificio, escaleras. También vendí alfajores, siempre me recurseaba de varias formas y cuando salían cosas de actuación las tomaba y las abrazaba. Trabajé en Chili’s, hice delivery en bicicleta. Durante todo este tiempo he sabido recursearme. Ahora, gracias a la novela que tiene exposición muy grande, se me abren más oportunidades. Para actuar, se necesita un montón de persistencia, precisamente por eso. Va a haber momentos en que haya huecos, al menos cuando empiezas, y es muy complicado porque no siempre hay trabajo. Conozco un montón de personajes que están un tiempo y como no agarran algo grande, se van. Yo me demoré 7 años en conseguir esto y he hecho miles de otras cosas, pero seguí en esto porque me gustaba.