Según la excolaboradora, el centro estético carecía de profesionales debidamente calificados, ya que en lugar de licenciadas, se empleaban estudiantes de medicina para realizar cirugías. La extrabajadora mencionó que en algunos casos, las cirugías no eran realizadas por el propio doctor Barriga, sino por otras doctoras que, aunque no eran malas, tampoco eran cirujanas especializadas.