"Hemos invertido más de un millón de dólares, así que esta vez la película asustará más al público porque las cámaras con las que hemos rodado la cinta son las mismas que grabaron El conjuro, Annabelle y La noche del demonio. De lejos, será la mejor película de terror en el Perú por la calidad y los efectos", dijo el cineasta Dorian Fernández-Morris, quien anunció que la cinta ya fue vendida a México, Colombia, Bolivia y Ecuador.