Aunque no hay un solo modelo de dieta cetogénica, todas las versiones priman el consumo de alimentos ricos en grasas y proteínas, como huevos, pescado, carne, marisco, grasas y aceites, verduras bajas en carbohidratos como lechuga, brócoli o espinacas, lácteos como queso parmesano, frutos secos y algunas frutas con poco contenido de azúcar, como fresas o arándanos.