La Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP) otorgó el grado de doctor honoris causa a Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva (BCR), en reconocimiento a su trayectoria profesional y a su aporte a la estabilidad macroeconómica del país.
Presidente del BCR afirmó que el alza de los combustibles se va a revertir, pero tomará tiempo.
Según la resolución de la casa de estudios, la distinción responde a su legado en favor de la estabilidad económica y a su contribución para que el Perú registre una de las inflaciones más bajas de América Latina.
Las autoridades universitarias también destacaron que su gestión permitió enfrentar periodos de alta volatilidad, como la crisis financiera internacional de 2008 y la emergencia sanitaria de 2020.
Durante la ceremonia, Velarde aprovechó para compartir con los estudiantes algunas lecciones extraídas de los momentos más complejos de la economía peruana.
Lecciones para los jóvenes
Durante la campaña presidencial se cuestionó el rol del Banco Central en la estabilidad macroeconómica y el liderazgo de Julio Velarde al frente de la autoridad monetaria. A través de críticas que lo acusaban de favorecer exclusivamente a los grupos de poder, se ignoró tanto el compromiso del economista con la estabilidad de precios como la importancia de contener la inflación para proteger el bienestar de los peruanos.
La primera advertencia del titular del BCR sirvió justamente para aclarar los efectos de la inflación. Recordó que durante la hiperinflación de finales de los años 80 muchas personas corrían a cambiar sus salarios por dólares apenas cobraban, mientras que quienes dependían de una pensión vieron cómo sus ingresos perdían prácticamente todo su valor.
Manifestó que el daño fue tan profundo que el país tardó 36 años en recuperar el nivel de ingreso per cápita alcanzado en 1967.
"Los precios en tres meses se estaban más que duplicando. Alguien que comenzó con una pensión de US$1,000 en 1985, terminó con una pensión de US$1 en 1990, porque la inflación se había comido todo", dijo Velarde.
"No solo afectó la inflación directamente al consumir los ingresos de las personas, sino que el producto en tres años, de los 80, cayó más de 10%. Nos ha tomado 36 años recuperar el ingreso per cápita de 1967. Y fue, en gran medida, consecuencia del daño que hacía la inflación", agregó.
Una segunda reflexión estuvo relacionada con la importancia de preservar instituciones sólidas. Al rememorar el proceso de estabilización económica de inicios de los años 90, destacó la decisión de impedir que el Banco Central volviera a financiar al Gobierno.
Según explicó, ese compromiso ha sido una de las bases que permitió mantener una inflación baja durante las décadas siguientes.
"En los 90, me invitaron a formar parte del equipo inicial de estabilización y todo lo que se discutía era sobre la parte fiscal: ¿cómo cortar el gasto fiscal? ¿Cómo hacer que el Banco Central ya no prestara al Gobierno? Y un punto importante, al entrar en los detalles, fue un compromiso que se ha cumplido hasta ahora, que el Banco Central no preste nunca más al Gobierno", comentó el economista.
"Hubo un préstamo inicial a comienzos de agosto, porque la caja que tenía el Gobierno era cero. Uno quería ver policías en las calles y no había soles para pagarles. No había nada en la caja. El ministro de Economía de ese entonces, Hurtado Miller, nos dijo: Devolveremos el préstamo, aunque era innecesario, porque uno tenía que emitir si el ministro de Economía decía que se necesitaba el préstamo. Al final, lo pagó el Gobierno y nunca más se le ha prestado", precisó.
Finalmente, dirigió un mensaje a los estudiantes sobre el valor de la preparación académica. Señaló que las crisis suelen exigir decisiones rápidas y que estas solo pueden adoptarse adecuadamente cuando existe una sólida formación previa.
Como ejemplo, recordó que algunas medidas tomadas durante el proceso de estabilización debieron decidirse en cuestión de minutos, evaluando distintos escenarios y sus posibles consecuencias.
"Se había discutido el ajuste fiscal, pero nada respecto a qué hacer con el tipo de cambio. Y bruscamente nos encontramos con que, al día siguiente del ajuste, el precio del dólar cae 50%, porque por la inflación todos habían comprado dólares y ahora, como tenían que gastar más en gasolina, debían cambiar dólares", explicó.
"Se tuvo que tomar la rápida decisión de dejar flotar al dólar, para que la gente supiera que después de la inflación el dólar también puede caer. Esa decisión tuvo que tomarse en un minuto. Se puede tomar ese tipo de decisiones en un minuto si se tiene alguna formación previa que te alertara: si tomo este camino pasan tales cosas y si tomo el otro pasan otras cosas", comentó.
Para Velarde, el conocimiento técnico no solo permite comprender los problemas económicos, sino también actuar con criterio en momentos de incertidumbre, cuando las decisiones pueden tener efectos duraderos sobre el país.
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