La última radiografía de percepción que entrega Ipsos como parte del CADE 2025, que este año reúne a los líderes empresariales en Lima, muestra que en este importante sector hay un crecimiento marcado de la preocupación por la inseguridad. Pero no solo eso, la inseguridad afecta de manera directa el desarrollo económico del país.
Desde la óptica empresarial, la ola de criminalidad se traslada directamente a la contabilidad: aumento de gastos en seguridad privada, sistemas de control, personal adicional y medidas preventivas que elevan los costos operativos y reducen márgenes.
Representante del BCP señala que una problemática del sector es la informalidad.
Una de las principales conclusiones del informe de Ipsos sostiene que la delincuencia y el crimen organizado son la principal preocupación. Combatir la inseguridad es la principal demanda para reactivar la inversión y la reforma más urgente que se demanda.
Ese cuadro ha sido uno de los ejes centrales del debate en CADE Ejecutivos 2025: líderes empresariales y analistas reclaman recuperar el Estado de derecho como requisito para la inversión y para contener la “fuga” de actividad económica hacia áreas menos riesgosas.
La encuesta encargada por IPAE e interpretada por Ipsos aporta la evidencia cuantitativa que justifica políticas urgentes —no solo represivas, sino reformas institucionales integrales— para frenar el costo económico de la inseguridad y restaurar certidumbre para empresas y ciudadanos.
VIDEO RECOMENDADO