El árbitro Andrés Merlos fue a ver la jugada a la pantalla del VAR y se dio con la sorpresa de que no se estaba mostrando el video, sino imágenes congeladas de la jugada, lo cual dificultaría la decisión del juez. Según el diario Olé, pasaron más de diez minutos para que todo se solucione y el réferi por fin determine que Díaz no había participado de la acción y, por tanto, el gol era válido.