"Christian Del Mar tenía buen diente, era tragón. Luego del almuerzo salía de su cuarto y regresaba al comedor y pedía que se le sirvan más. Y para que nadie se dé cuenta, se encerraba a comer en el baño", señaló Cárdenas, quien trabaja en la cocina aliancista junto a Esther Yáñez y Teresa Cárdenas.