El ballet es un arte antiguo, reconocido por sus elegantes movimientos al compás de la música clásica en el escenario. A pesar de su longevidad, sigue atrayendo a audiencias con sus emocionantes historias, como el tradicional navideño El cascanueces o el trágico El lago de los cisnes.
La primera bailarina Yaroslavna Kuprina protagonizó recientemente El lago de los cisnes en nuestro país, en los complicados papeles de Odette y Odile. A su paso por Lima, entrevistamos a la artista rusa.
El descubridor de Juan Diego Flórez está al frente del Festival Internacional de Ópera Alejandro Granda, que presenta 'Aida'. Perú21 entrevistó a Ernesto Palacio.
¿Cómo es la vida donde vives?
Vivo en Moscú, me encanta esta ciudad. Nací en San Petersburgo. Cuando me gradué en la Academia Vaganova de Ballet, me mudé a Moscú.
¿Te afectó ese cambio?
Fue difícil, pero en San Petersburgo siempre llovía, y los días en su mayoría son fríos y la energía era muy baja. Cuando recién me mudé a Moscú, estaba muy emocionada porque esta ciudad tiene mucha energía, que es encantadora y maravillosa.
¿Qué crees que puede ofrecer el ballet en los tiempos de guerra? Hay mucha incertidumbre y tal vez muchos no vayan al teatro por ello.
Creo que el ballet, el arte en sí, es necesario para la gente en todo el mundo, porque les ayuda a sentir diferentes emociones positivas. Les puede hacer felices, sentir amor o hasta llorar. Es increíble, porque nos puede ayudar a vivir.
¿Cómo nos puede ayudar a vivir?
Porque el arte es como respirar. Sobre todo en un arte como el ballet, donde puedes ver una historia hermosa y emotiva en la interpretación. En una historia hermosa, junto a bailarines hermosos, su danza se vuelve una forma de conversación... Y eso nos puede enseñar algo sobre vivir.
¿Por qué quisiste ser una bailarina?
Es difícil saber, porque desde que nací estuve practicando. Desde los cuatro años me dedicaba a la gimnasia rítmica. Estuve practicando por nueve años y después de eso vino el ballet. Prácticamente, la danza estuvo conmigo desde que nací. No había otra forma.
¿Hiciste otros tipos de baile además de ballet?
Más que nada he practicado gimnasia rítmica y ballet, pero me gusta toda clase de danzas, especialmente la danza clásica y la contemporánea. A veces me inspiran para mis propias coreografías.
¿Las bailas?
Sí, claro. Cuando nos graduamos de la academia, sabemos bailar un poco de todo; entre ellos, clásico y contemporáneo.
¿Qué tipo de música escuchas?
¡Oh! Escucho todo tipo de música, muy diferente. Puede ser hard rock, puede ser pop, puede ser instrumental y clásico... Me gusta bastante la música de Frédéric Chopin y, claro, el pop en sí me encanta.
¿Y la música más moderna puede influir en tu trabajo?
Bueno, cuando estoy triste y no quiero ir al trabajo, escucho rock o pop. Es energizante y me pone de buen humor.
Cuéntanos la rutina de una bailarina.
La semana es bastante dura. Todos los días me levanto a las siete de la mañana y voy al teatro a practicar baile clásico. Después tengo ensayos. Esos pueden variar de tres ensayos a dos hasta las siete. Después de eso, tengo el show. Esto puede ser así diario. Es muy demandante y es algo que mucha gente no tiene en cuenta.
Has hecho tanto Odette como Odile. ¿Es muy difícil interpretar a ambos personajes?
El lago de los cisnes es uno de mis ballets favoritos y es tal vez uno de los más difíciles de interpretar, porque, para hacerlo bien, tienes que, como decimos, “tener alas por brazos”. Es difícil lograr eso, pero es posible y me encanta el reto. Me gusta la dualidad de los roles. Odile y Odette me han influenciado en parte y pienso mucho en eso, que ambas son parte de mí. Ambas tienen algo de mí. Odette es gentil y sensible; Odile es hermosa, misteriosa y maliciosa... Hay un poco de ambas en mí.
¿Cuál es el atractivo del ballet? ¿Por qué le sigue gustando a la gente hoy en día?
Creo que el ballet se puede apreciar en cada siglo porque, en mi opinión, puede sanar el alma, puede curar el corazón, puede hacerla a la gente llorar. La gente puede sentir emociones nuevas con el ballet, diferentes, y creo que necesitamos eso.
Se dice que siempre se hacen las mismas obras, como El cascanueces o El lago de los cisnes. ¿Son posibles otras puestas en escena?
Es una buena pregunta porque no tenemos muchos ballets modernos. Es triste porque me gustaría trabajar con diferentes coreógrafos en otras coreografías, no solo los clásicos. Sí podríamos tener algo nuevo.
¿Debería el ballet modernizarse? ¿Cómo sería un ballet moderno?
Podría ser con otros tipos de música, pero es difícil de imaginar, aunque es interesante. Necesitamos nuevos coreógrafos, porque hay menos de los que había antes.
¿Cuáles han sido tus papeles favoritos de interpretar?
Odette y Odile, Aurora en La bella durmiente. Aunque mi sueño es hacer de Giselle y Julieta en Romeo y Julieta.
¿Opiniones del futuro?
Espero que el ballet se expanda y que no se olviden de algunos ballets antiguos. No quiero que se olvide ese arte, porque es muy importante y hermoso. Creo que todos deberían ir al ballet.
AUTOFICHA
-“Mi nombre es Yaroslavna Kuprina. Nací en San Petersburgo. Estudié en la Academia Vaganova de Ballet Ruso. He trabajado en El lago de los cisnes, pero también en La bella durmiente, en La hija del faraón, en El cascanueces, en El caballito jorobado, en Giselle”.
-“Mi mayor inspiración es la bailarina moderna Melissa Hamilton. Es la primera bailarina en el Teatro Real de la Ópera. Me ha inspirado en los últimos cinco años. He visto sus ballets, sus entrevistas; es una increíble bailarina profesional y me ha inspirado mucho”.
-“También me inspiran los libros y la música, y sobre todo la gente que he conocido a lo largo de mi trabajo en el arte, en el ballet, viajando por distintos países. En mi tiempo libre, me gusta leer y tocar el piano. También me gusta atender a las flores, cuidarlas; hacer cerámica y dibujar”.
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