Augusto Higa es considerado como uno de los mayores representantes de la comunidad peruano-japonesa en la literatura. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y cuenta con destacados libros como: La casa de Albaceleste (1987), Final del Porvenir (1992), y Okinawa existe, ganador del Premio Nacional de Creación Literaria José Watanabe Varas 2012; las novelas La iluminación de Katzuo Nakamatsu (2008), Gaijin (2014) y Saber matar, saber morir (2014), ganadora del Premio de Novela Breve Cámara Peruana del Libro 2014; así como el testimonio Japón no da dos oportunidades (1994). Se desempeña como catedrático.