Los únicos problemas que, al parecer, tienen siete escolares son los exámenes de ingreso a la universidad y el llevar bien sus relaciones sentimentales y amicales. Pero, en realidad, son siete adolescentes que se enfrentan a la necesidad de pertenecer a un grupo, a la búsqueda de identidad, al bullying, la anorexia, al miedo al fracaso y al racismo.