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Piero Gambini: "'Lo que aprenden los perros' muestra nuestra realidad violenta"

El el joven director del corto galardonado en el Festival Nacional de Cine Universitario (UNIFEST), que refleja una situación incómoda de su natal Trujillo.

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Piero Gambini
Gambini, estudiante de comunicación audiovisual, fue director del cortometraje ganador en el UNIFEST.
Fecha actualización:
11/05/2026 - 06:00
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El cortometraje Lo que aprenden los perros fue el gran ganador del Festival Nacional de Cine Universitario, considerado ‘Los Oscar estudiantiles’. Un corto que muestra con crudeza una realidad que poco a poco nos deja de incomodar y se mete peligrosamente en nuestra rutina: la extorsión. El joven director del proyecto, Piero Gambini, y su equipo buscaron poner en los ojos de los peruanos esta situación que azota su natal Trujillo.

Condensar una problemática real y dura en 11 minutos es lo que llevó al corto a ser ganador del mejor cortometraje nacional y mejor edición y posproducción, mejor acción/aventura, mejor cinematografía y el Premio del Público Egeda Perú. Conversamos con Gambini para conocer más sobre el cortometraje.

¿Cómo nace la idea de Lo que aprenden los perros?

Con el equipo pensamos en muchas ideas, muy buenos guiones que estaban bien encaminados, pero lo que definió la temática de Lo que aprenden los perros es que la realidad que vivimos aquí en Trujillo no es ajena a la acción o momentos tensos. El tema de la inseguridad y la violencia, que no es algo que apareció de la nada, pero se fue agravando con los años por desgracia, se ha hecho parte de una rutina. Y entonces pensamos que era buena idea transmitir en el corto el día a día en una estela de violencia, porque queríamos contar algo que se vive aquí. El objetivo del corto es incomodar para que la gente vea que esto está pasando y está mal.

 

Poner a la vista una dura situación.

Pensamos que esto nos permite visibilizar a Trujillo como Facultad de Comunicaciones y como estudiantes, no solamente traer la mirada para lo que se puede hacer en cuanto a un equipo técnico y artístico, sino en cuanto a qué cosas realmente no nos gustan o con las que no nos sentimos conformes en representación de nuestra ciudad. Esta fue nuestra forma de retratar que somos una de las regiones más afectadas por la violencia, que se ha normalizado peligrosamente. Sentimos que no es un tema que debamos evitar.

 

¿Cómo se sintió obtener los galardones?

El primero se lo llevó el equipo de posproducción, encabezado por Dany Montenegro. Entonces, teníamos esa sensación de que podíamos conseguir también el premio de la categoría de mejor cortometraje de acción, pero no estábamos seguros porque había muy buenos trabajos con los que competíamos. Ganarlo fue un abrazo al corazón, una sensación de que hicimos bien las cosas como equipo. Las horas sin dormir y las vacaciones perdidas valieron la pena.

 

¿Fue complicado realizarlo?

Sacrificamos todos nuestras vacaciones y pensamos que tenía que ser algo bien hecho en todo aspecto desde el sonido, la iluminación, los editores: todo. Se nos complicó de alguna forma el tema de los permisos, porque la municipalidad no nos dejaba usar ciertos lugares para las tomas. Entonces, tuvo su dificultad, hablando del rodaje, pero valió la pena, por supuesto que sí.

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Piero Gambini
El cortometraje premiado fue realizado por Gambini y su equipo, todos estudiantes de UPN.

 

¿Cómo fue dirigir este cortometraje?

Dirigir para mí es algo nuevo. El trabajo con el equipo fue constante; todos tuvieron la oportunidad de corregir, dar cambios e ideas. Cada equipo tuvo cierta libertad para desarrollar sus labores, desde los actores hasta el equipo técnico, con la idea de mejorar siempre el trabajo final. Darle la confianza al equipo para mejorar el corto y la suma de esfuerzo fueron claves.

 

Las actuaciones tuvieron su toque.

Los protagonistas son Danitza Palma, que es periodista y también una amiga con quien hemos trabajado antes; y Aarón Altamirano, que tiene también gran potencial y talento. Para ambos, permitimos que ellos construyeran a su personaje, con el objetivo de obtener la naturalidad, que en el corto era imprescindible al tocar un tema tan sensible y tenso. Desarrollar las escenas crudas tomó su tiempo y requirió bastante paciencia.

 

Hablando de ti, ¿por qué elegiste estudiar Comunicación Audiovisual?

Creo que las comunicaciones en general no son carreras por las que los papás mueran de ganas y digan: “Por favor, hijo, sé comunicador’. En su momento escuchaba que Medicina era una buena opción, los economistas ganan bien o alguna ingeniería. Al terminar el colegio empecé a estudiar Administración, pero tenía una fascinación por la historia, por presenciar cosas, mirar y escuchar. En algún punto, la carrera se me hizo insoportable, entonces cambié de opinión respecto al futuro que quería y me voy a la Facultad de Comunicaciones de la UPN.

 

¿Qué te hizo dar este giro en tus planes?

Me atrae su capacidad de transformar. Creo que, en general, las comunicaciones y las carreras de humanidades o, bueno, de este perfil, de este corte, siempre tienen que ser muy serviciales, muy de vocación. También, por eso, no siempre del todo merecidas o muy bien recompensadas, pero tienen un sentimiento global que puede llegar a calar más allá de lo que uno cree que son sus acciones. Eso es algo que he admirado siempre de la carrera, su capacidad para calar en la gente, la sociedad.

 

¿Cuáles son tus planes ahora?

A corto plazo, terminar mi tesis, la carrera. Mi sueño es hacer cine, llegar a hacer una película. Quizá falta algo de tiempo para ello, pero me encantaría y lo voy a intentar, ese es mi objetivo. Quiero también seguir estudiando, mejorar en varios aspectos más, para trabajar en proyectos cada vez más grandes.

 

AUTOFICHA

  • “Personalmente, fue muy emocionante ser seleccionados en el Festival Nacional de Cine Universitario, pero también sentí un poco de temor, porque participaron más de 250 estudiantes de 20 provincias de todo el Perú. Sabíamos que la competencia iba a ser muy fuerte”.
  • “Cuando pasé de Administración a Comunicaciones, mi mamá estaba aliviada porque veía que no me agradaba tanto la carrera que estudiaba antes. Mi papá estaba confundido. Dijo: ‘Bueno, pero acá, Comunicaciones, ¿qué se puede hacer con eso?’. Pero optó por apoyarme”.
  • “Me interesa mucho el cine de Lucrecia Martel, porque siempre ha estado detrás de la construcción de un sentido colectivo de memoria, de identidad. También el de José Méndez, director de Días de Santiago, obligatoria para cualquier estudiante de Audiovisuales. Y el absoluto rey del cine peruano, Francisco Lombardi”.

 

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