Podemos sentirnos súper orgullosas. Cuando empezamos Laboratoria, realmente había muy poquitas mujeres diseñando y construyendo tecnología; era un espacio de estereotipos de género bien marcados. Las mujeres nos estábamos quedando fuera de un campo que representa futuro, que ha transformado profundamente todos los ámbitos de nuestras vidas. Ahí hemos jugado un rol importante al ser una organización que ha contribuido a romper esos paradigmas, y demostrar que el sector de la tecnología es un sector súper atractivo para las mujeres, que se necesita nuestra mirada. Es un círculo virtuoso, porque en el momento en que se empiezan a romper esos estereotipos y empiezan a entrar más mujeres a carreras de tecnología, se empiezan a generar nuevos referentes. Cada egresada de Laboratoria se convierte en un referente.