Por ello, Planas vuelve a utilizar a esta ave emblemática esta vez comandada por la presencia de San Francisco de Lima, personaje inspirado en el santo de Asís (santo de la humildad, la pobreza y la ecología) quienes juntos, desde lo alto de los edificios más representativos de la capital, pretenden cumplir un rol vigilante y limpiador frente a la corrupción en nuestras principales instituciones públicas y privadas.