La histórica misión Artemis II, que marca el regreso de astronautas a la órbita lunar tras más de 50 años, tuvo un contratiempo poco habitual apenas horas después de despegar: el inodoro de la cápsula Orión presentó una falla que obligó a la tripulación a aplicar medidas de emergencia en pleno vuelo.
Antes de convertirse en astronauta en 2013, Koch se formó en Física e Ingeniería Eléctrica y trabajó en proyectos científicos de alta exigencia.
El incidente ocurrió poco después del lanzamiento del miércoles desde Cabo Cañaveral, en Estados Unidos. Según se informó, una luz de advertencia alertó sobre una anomalía y, poco después, se confirmó que el ventilador del baño se había atascado, afectando parte del sistema sanitario de la nave.
El sistema instalado en la cápsula Orión representa un avance importante para la exploración espacial. De acuerdo con la información difundida, el módulo de higiene todavía permitía el uso parcial del sistema para residuos sólidos, pero la función destinada a la orina había quedado fuera de servicio. Mientras el equipo en Tierra trabajaba en una solución, al menos un integrante de la misión tuvo que recurrir a una bolsa de emergencia diseñada para este tipo de contingencias.
Horas después, la NASA confirmó que el inconveniente fue resuelto en coordinación con el centro de control en Houston. Tras completar el procedimiento, la tripulación recibió la autorización para volver a utilizar el sanitario con normalidad.
El sistema instalado en la cápsula Orión representa un avance importante para la exploración espacial. A diferencia de las antiguas misiones Apolo, en las que los astronautas utilizaban bolsas plásticas y mecanismos mucho más rudimentarios, Artemis II incorpora por primera vez un inodoro permanente en una nave diseñada para viajar más allá de la órbita terrestre.
El baño espacial, conocido técnicamente como “módulo de higiene”, fue adaptado para su uso tanto por hombres como por mujeres y cuenta con un sistema de flujo de aire para gestionar los residuos en condiciones de microgravedad. Sin embargo, no está exento de incomodidades: según reportes previos, su funcionamiento es bastante ruidoso y requiere incluso protección auditiva.
Además del incidente con el sanitario, la misión también enfrentó un problema inicial de comunicación, ya que durante algunos minutos la tripulación podía escuchar a Tierra, pero desde el centro de control no se recibían sus respuestas. Ese inconveniente también fue solucionado posteriormente.
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