El año 2025 pasará a la historia como uno de los períodos más dinámicos en la ciencia moderna, con hallazgos y desarrollos que abarcan desde la comprensión del universo hasta descubrimientos que prometen cambiar la medicina y la tecnología. A continuación, un repaso por los principales hechos científicos que marcaron este año.
Granja solar en China. Foto: AFP
Hito histórico de energías renovables
La prestigiosa revista Science seleccionó el crecimiento “aparentemente imparable” de las energías renovables como el avance científico más destacado de 2025, una transición que está cambiando la matriz energética global y podría marcar un hito histórico en la lucha contra el calentamiento global.
Por primera vez, la energía generada a partir de fuentes limpias como la solar y la eólica creció lo suficiente como para cubrir todo el aumento de la demanda eléctrica global en la primera mitad de 2025 y superar al carbón como fuente de electricidad en muchas regiones del mundo. Este cambio ha sido liderado en gran parte por la expansión industrial de China, que domina la producción mundial de paneles solares, turbinas eólicas y baterías de litio, reduciendo costos y facilitando la adopción de tecnologías limpias en diferentes continentes.
Gráfico: V. Penney/ Science con datos de Ember; BNEF.
Premios Nobel de Química: materiales para el futuro
En octubre, Susumu Kitagawa, Richard Robson y Omar Yaghi recibieron el Premio Nobel de Química 2025 por su desarrollo de los metal–organic frameworks (MOFs), materiales cristalinos con estructuras extremadamente porosas que pueden capturar gases, almacenar agua del aire y separar sustancias tóxicas. Este avance tiene aplicaciones potenciales en la lucha contra el cambio climático, la escasez de agua y la descontaminación ambiental.
Computación cuántica
El auge de la computación cuántica siguió consolidándose con chips de nueva generación, acercando el día en que estos dispositivos puedan superar ampliamente la capacidad de los ordenadores actuales.
El anuncio sorpresivo de Microsoft sobre 'Majorana 1', su primer chip cuántico basado en una innovadora arquitectura de núcleo de “qubits topológicos”, despertó el interés de la comunidad científica por sus prometedoras aplicaciones. Este sería un dispositivo que almacena información en un estado exótico de la materia y que promete acelerar el desarrollo de la computación cuántica, capaces de resolver problemas complejos en años, en lugar de décadas.
'Majorana 1', un chip cuántico basado en una innovadora arquitectura de núcleo de “qubits topológicos”. Foto: Microsoft.
Primos ancestrales
Este año, los investigadores finalmente le pusieron rostro a uno de nuestros parientes perdidos hace mucho tiempo, confirmando con evidencia de ADN que un cráneo de 146.000 años conocido como el "Hombre Dragón" pertenecía a un denisovano, un linaje extinto de humanos que, como los neandertales, alguna vez compartieron el planeta con los humanos modernos.
Estudios posteriores vincularon las proteínas de la placa con otros fósiles de denisovanos, confirmando que el cráneo, con sus prominentes arcos superciliares, hueso grueso y mandíbula poderosa, pertenecía a un denisovano.
Cráneo de 146.000 años conocido como el "Hombre Dragón" pertenecía a un denisovano, un linaje extinto de humanos.
La consolidación de la IA
Sin duda, habría que dedicarle más que una sola categoría a la inteligencia artificial (IA), pues las novedades en esta tecnología han resultado sorprendentes y prometedores para millones de usuarios que ya la integran en su día a día. Desde ChatGPT hasta Gemini, pasando por la china DeepSeek, las capacidades de la IA siguen en claro avance a pasos agigantados.
En matemáticas, DeepMind utilizó una versión avanzada de su Gemini LLM para ganar una medalla de oro en la Olimpiada Internacional de Matemáticas, la competencia de matemáticas de secundaria más difícil del mundo, una hazaña que los pronosticadores en 2021 predijeron que permanecería fuera de alcance hasta 2043. El GPT-5 de OpenAI también produjo avances originales para problemas en teoría de números combinatorios y teoría de grafos que habían desconcertado a los matemáticos durante décadas.
Pero no todo ha sido positivo, varios estudios expusieron cómo las fábricas de artículos científicos, la inteligencia artificial (IA) y el fraude en la investigación están contaminando la literatura académica con artículos triviales, de mala calidad y sin sentido, y el ritmo se está acelerando. El continuo auge de la IA también está moldeando la literatura científica.
La exploración espacial
La exploración espacial vivió un año sin precedentes. SpaceX marcó un impulso clave con vuelos exitosos del cohete reutilizable Starship y misiones clave como parte del programa global de lanzamientos. Mientras que Firefly Aerospace logró un primer aterrizaje lunar operativo privado, aumentando la participación comercial en la exploración del espacio profundo.
Por su parte, India completó su primer acoplamiento en órbita, consolidando su perfil entre las naciones líderes en vuelos espaciales.
La misión PROBA-3 de la ESA realizó su primer eclipse solar artificial desde el espacio para estudiar la corona solar con precisión. Además, el telescopio europeo Euclid entregó su primera oleada de datos que permiten mapear millones de galaxias y estudiar la naturaleza de la energía oscura y la materia oscura, componentes que constituyen el 95% del universo observable.
3I ATLAS: el cometa interestelar
La comunidad científica y el mundo en su totalidad se paralizó por la llegada del cometa interestelar 3I/ATLAS, descubierto en julio de 2025, que generó un intenso interés global. Aunque su comportamiento fue consistente con los cometas tradicionales, el evento evidenció cómo los medios y las teorías científicas pueden influir en la percepción pública de los fenómenos astronómicos.
Pese a la ola de desinformación, los astrónomos aprovecharon este evento raro en su clase para estudiar el comportamiento de objetos interesterales en nuestro vecindario espacial y probar los protocolos de observación de este tipo de eventos con miras a futuros visitantes.
Medicina y biotecnología: terapias revolucionarias
La medicina de 2025 experimentó avances significativos. Uno de los principales fue la terapia de edición genética personalizada, especialmente con CRISPR, que logró tratar con precisión rarezas genéticas graves, acercando a la medicina personalizada a una realidad clínica práctica. Tal es el caso de KJ Muldoon, un bebé con una enfermedad metabólica potencialmente mortal se convirtió en el primer paciente del mundo en recibir un tratamiento personalizado de edición genética.
Muldoon nació con defectos en un gen llamado CSP1, que codifica una enzima que el hígado necesita para desintoxicar el amoníaco del cuerpo. Los médicos trataron al bebé de seis meses mediante una infusión de nanopartículas lipídicas para administrar instrucciones genéticas al editor de bases, consiguiendo una mejoría sorprendente.
KJ Muldoon, un bebé con una enfermedad metabólica potencialmente mortal. Foto: Children’s Hospital of Philadelphia
La IA también estuvo presente para el desarrollo médico. Surgieron nuevas herramientas diagnósticas apoyadas en inteligencia artificial, capaces de detectar múltiples tipos de cáncer en etapas tempranas y prever riesgos cardiovasculares. También se observaron progresos en fertilidad asistida gracias a sistemas que combinan inteligencia artificial y microfluídica para mejorar la selección de células reproductivas.
Desde las profundidades del espacio hasta los confines de la biomedicina y la tecnología, 2025 se ha consolidado como un año de descubrimientos con impacto directo en el futuro de la humanidad. Cada uno de estos avances representa el progreso científico enfocado a solucionar problemas globales en salud, energía y comunicación, además de alimentar la infinita curiosidad humana.
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