Iris (Freya Allan) no se lleva bien con su padre, pero sus circunstancias cambiarán cuando él muere y le deja en su herencia un pub en Dublín, Irlanda. Este pub tendrá un perturbador secreto, una bruja que permite a la gente hablar con sus seres queridos fallecidos. Iris verá sus morales comprometerse cuando intentará encontrar maneras de lidiar con la bruja.