En tiempos donde la inseguridad golpea con fuerza al país, la necesidad de reconocer a quienes arriesgan su vida por los demás se vuelve un acto impostergable. Con ese espíritu nació el concurso Policía Soy, iniciativa impulsada por Caja Huancayo en alianza con la Sociedad Nacional de Industrias, que buscó visibilizar y revalorar el trabajo de los hombres y mujeres de la Policía Nacional del Perú.
“Analizando la difícil situación que vive el país por la criminalidad, vimos la necesidad de revalorar, de estimular a la Policía, de reconocer el esfuerzo que hacen. Queremos testimoniar el afecto de la población. Es cierto que hay críticas, pero los buenos son la mayoría y merecen ser referentes”, señaló Jorge Solís, presidente de Caja Huancayo, durante la ceremonia de premiación.
CONCURSO CON ESPÍRITU CIUDADANO
El certamen reunió más de 238 postulaciones a nivel nacional, de las cuales 16 historias llegaron a la etapa final. Estos relatos, narrados en primera persona, reflejaron la entrega de policías en diferentes regiones del país. Finalmente, fue la ciudadanía la que tuvo la última palabra: más de 15,000 personas votaron para elegir a los ganadores.
“Lo más importante es que los finalistas pudieron contar sus propias historias y fueron los ciudadanos quienes votaron. Este concurso es un abrazo de la sociedad civil a nuestra Policía”, destacó Solís. La iniciativa buscó que la población sea parte activa del reconocimiento, construyendo un puente de confianza y cercanía con la institución policial. Cada voto fue también un gesto de respaldo hacia quienes diariamente arriesgan su vida sin esperar nada a cambio. La participación masiva demostró que existe un sentimiento de gratitud que, muchas veces, queda silenciado frente a la ola de críticas y desconfianza. Este espacio permitió que esas voces se escuchen y que los héroes cotidianos reciban la visibilidad que merecen.
La gran ganadora fue la suboficial de segunda Verónica Gargate Coaguila, integrante de la Dirección de Aviación Policial desde hace 11 años. Su heroísmo quedó demostrado al rescatar a un adulto mayor atrapado en la azotea de un edificio en llamas en Barrios Altos, Lima.
“En ese momento lo único que pensé fue en salvar a la persona. Uno deja de lado el miedo y trata de valorar la vida de otro. Me siento feliz y agradecida. Este premio es un estímulo que me compromete a seguir sirviendo con más fuerza”, señaló con emoción.
La ceremonia de premiación fue también un momento profundamente emotivo. Verónica, al recibir las llaves del departamento ubicado en Surco, recordó a su padre —militar del Ejército— fallecido hace un año, y a su madre, ejemplo de disciplina y constancia. “Primero agradezco a Dios, luego a mi papá, que me inculcó el amor por la patria, y a mi mamá, que siempre fue fuerte y nos sostuvo. Este reconocimiento también es de ellos”, expresó con la voz quebrada mientras el auditorio la aplaudía de pie.
Para Caja Huancayo, este gesto no es solo un premio material, sino un símbolo colectivo de respaldo y confianza hacia la institución policial. “No podemos estar en la vereda del frente, criticando solamente. Este es un llamado a apoyar, a reconocer y a tender puentes con quienes nos protegen día y noche”, afirmó Solís.
El concurso Policía Soy busca consolidarse como un referente de reconocimiento anual. Más allá de la ceremonia, deja un mensaje poderoso: sí existen policías que encarnan con orgullo y compromiso los valores de servicio y sacrificio.
En un país que reclama seguridad, la historia de la suboficial Verónica Gargate es testimonio de que todavía hay héroes dispuestos a darlo todo por salvar la vida de otro.