BUENOS AIRES (Agencias).– La factura por la expropiación de YPF a Repsol le empieza a salir cara a Argentina. El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner está pagando más dinero por la compra de gas importado. En concreto, un 31% más que el precio que le ofrecía anteriormente la petrolera española quien, tras la nacionalización, ha cancelado el contrato de suministro.