En realidad, las cifras revisadas que ha publicado ayer el INEI para los últimos siete años muestran una reducción aún más espectacular de la que originalmente se había estimado. Entre el 2004 y el 2010, la pobreza cayó a la mitad, pasando del 58.5% al 30.8% de la población gracias a que, durante ese periodo, el país creció 6.9% al año. Con ello, Alan García ha quedado reivindicado.