Esta investigación, desarrollada entre Pasco y Huánuco, muestra cómo grupos armados ingresan a concesiones mineras, se presentan como autoridades y someten a trabajadores y vigilantes. Golpizas, encierros forzados y mucha bala forman parte del día a día en estos campamentos mineros. Las denuncias describen operativos violentos ejecutados con logística, armas largas y una estructura que va más allá de simples mineros informales.