“El papel de los familiares es fundamental en la vida de un paciente con enfermedad de Parkinson, por ello es importante educarlos y brindarles el soporte emocional que necesitan. Deben estar preparados para atravesar situaciones de conflicto e incertidumbre con su paciente, así como practicar el autocuidado para poder desarrollar su labor con seguridad, fortaleza y eficiencia. El gran apoyo para los cuidadores familiares son los profesionales de enfermería, quienes les ayudarán a gestionar situaciones de estrés, ansiedad, depresión e, incluso, duelo por la pérdida de la salud de un ser querido”, afirma al respecto la Lic. Norma Eugenia Sandoval Diez, docente de Enfermería Técnica del Inst. Carrión.