“Las verduras por el contenido de vitaminas, minerales y fibra pueden ser reemplazadas en cierta forma con las frutas, siempre y cuando se cuide el índice glucémico de cada una para no excederse con altas cantidades de carbohidratos, todo ello dependiendo del estado de salud del niño y la niña. Si es un menor que realiza actividad física y no tiene problemas de salud como obesidad o diabetes, puede consumir frutas durante el día. Cabe señalar que, solo bajo supervisión médica, se puede brindar suplementos nutricionales que tienen por finalidad compensar la deficiencia de nutrientes y vitaminas que no se obtienen en una alimentación diaria”, señala Lic. Yovanna Félix Maldonado, docente de la carrera de Nutrición del Instituto Carrión.