De acuerdo con el Dr. John Carlos Longa, jefe médico del Centro Materno Infantil San Genaro de Villa, las personas con diabetes mellitus tipo 1 deben medir constantemente su nivel de azúcar para mantenerla en los niveles adecuados. En el caso de los niños, los padres se vuelven responsables de este control. “Dejar de hacerlo puede evitar que identifiquemos un descenso de la glucosa en la sangre, pudiendo generar una hipoglucemia, que, dependiendo de la intensidad, puede solucionarse rápidamente con alimentos azucarados vía oral, o llegar a ser grave produciendo alteraciones de la conciencia o convulsiones, y requerir alguna solución médica de emergencia”, señala.